_32 líneas y un punto_

32 líneas y un punto es todo lo que me queda para decirte adiós.

A ti, y a mi yo más aturdido, al que permaneció de pie, quieto, mirándote, estudiando tus movimientos, anticipándose a tus ganas para después nunca estar en ellas.

Te he soñado más de lo que te he vivido. El guión de esta historia por narrar lo inventé yo con sugerencias, porque no sé qué otro sustantivo ponerle a tus incursiones en mi vida.

Tal vez te acuerdes de mí. Ojalá. Y en este deseo he dormido noches en vela. Porque reservar mi sillón en tu memoria, era lo único que me hacía sentir que merecía la pena estar colgando de tus ausencias.

Escuchar tu voz ronca de manera intermitente me calmaba la corrupta necesidad de tenerte. Como quien reza a un dios para sentirse a salvo, yo también te adoré desde abajo.

Contigo fui una devota descarnada. No necesité milagros, promesas, ni mentiras. Nunca hiciste algo para que te coronara, y aquí estoy, bajándote del púlpito en 32 líneas y un punto.

He sido alguien especial para ti, en algún momento, quizás en algún minuto. Hay cosas que no puedes negar aunque se empeñe tu consciencia. Una mirada relajada por el alcohol, un beso traidor cuando pensabas que dormía, una frase anárquica que revela tus dudas. Siempre hay una parte de ti que escapa a lo razonado. Por suerte.

Y a esos lobos solitarios me até. Les inventé razones y finales. Y hay escenas que he terminado en un abrazo de los que te obligan a cerrar los ojos y la razón, que enganchan más y fingen menos.

Me he peleado con el karma por tu culpa, le he gritado que no era justo, que tenía el pecho ardiendo de tanta verdad y no recibía una gota de agua, ni una pizca de porqués.  Y solo supo encogerse de hombros, comprensivo y avergonzado.

Hoy caminas embelesado junto a un nombre que no es el mío. Tú, que te rasgaste la voz hablando de jaulas, aire y Peter Pan. Ahora no sé a quién mentías, si a ti, o a mi. Pero no importa, te equivocabas, y en el fondo que ahora sí veo, celebro el viraje.

Te deseo todo lo que yo quise contigo, aunque sea con ella. Es el único sentimiento que me queda masticar para decirte adiós antes de cerrar con llave y sacar las cajas con tus cosas al descansillo. En 32 meses que llevas en mi vida has abandonado muchos trastos inútiles, llévatelos.

Para ti no me queda más espacio que estas 32 líneas y un punto. Final.


.
.

Andrés Suárez y esta canción han provocado las vísceras que acabas de leer. Disfrútale.

 

Fotografía: @Ohfajar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s